jueves, 15 de septiembre de 2016

50 ideas prácticas para la Sustentabilidad

  1. En ciudad: transporte público, en bici o paseando. Ahorras, haces ejercicio y disfrutas.
  2. Si accedes en coche a la ciudad modera tu velocidad, no llegues hasta el centro.
  3. Si necesitas el coche acuérdate del coche compartido, del alquiler por tramos horarios y del coche híbrido y eléctrico. Apuesta por la máxima ocupación del vehículo.
  4. En coche no seas malvado: respeta a peatones y conductores; olvídate del claxon y evita acelerones.
  5. Práctica la conducción sostenible. Fíjate más en el cuenta revoluciones que en el velocímetro.
  6. Ten tu vehículo a punto: consumo, emisiones, ruido, etc. No te olvides de pasar la ITV.
  7. Investiga las modalidades de transporte que tu municipio o empresa te facilitan. Si no existen reclámalas.
  8. Acostumbra a tus hijos a viajar en transporte público. ¡Lo que disfrutan en metro, bus y tren!
  9. Minimiza tus desplazamientos, las nuevas tecnologías te lo ponen más fácil.
  10. Si vas a cambiar de vehículo ¡haz cuentas!, quizás te salga mejor alquilar o aprovechar las diferentes modalidades de coche compartido. •••
  1. Lleva tus bolsas reutilizables de casa. Evita las bolsas plásticas.
  2. Compra lo necesario, imponte la teoría de "artículo nuevo que entre en casa otro que sale".
  3. Usa las aplicaciones móviles, webs y/o los mercadillos para la compra y venta de segunda mano. Funcionan de maravilla, te vas a sorprender.
  4. Procura consumir lo que tienes en la despensa, haz una lista de la compra antes de ir a por ella.
  5. Compra en tu zona. Así ayudarás al comercio local y promoverás un barrio acogedor.
  6. Compres lo que compres, fíjate en el etiquetado, huye de aquellos con compuestos impronunciables, advertencias para la salud o el medio ambiente, baja eficiencia energética… o que son sobre empaquetados e innecesariamente ruidosos.
  7. Compra más legumbres, frutas y verduras.
  8. Repara objetos en vez de comprarlos, si lo puedes hacer tú mismo mejor aún.
  9. Viva la sensatez, no seas víctima del marketing.
  10. Prueba y comprueba antes de comprar. Lo ideal sería alquilar un inmueble por ejemplo antes de adquirirlo. Evita devoluciones y su transporte. •••
  1. Haz un paseo en bici, una forma de pasear, sin emisiones y sin atascos.
  2. Desconéctate de la tecnología, apaga el móvil y el ordenador y vive la vida real, mientras ahorras energía.
  3. Haz una caminata a pie, es excelente para la salud, entretenido y sostenible.
  4. Reúnete con amigos y familia, contáis historias, reíros por horas, entretenimiento gratuito.
  5. Practica deportes no motorizados, mejorarás la salud y las relaciones interpersonales.
  6. Disfruta del paisaje, ve a un lugar favorito y detalla todos los elementos de ese paisaje.
  7. Cocina y prepara recetas con ingredientes de temporada, más económico, saludable y rico.
  8. Toma una siesta o duerme toda una noche al aire libre, disfruta la comodidad de la naturaleza.
  9. Haz música, sobre todo con instrumentos que no necesitan corriente eléctrica. 40. Toma el sol utilizando protección, energízate con los rayos del sol y obtén un color muy guay sin pagar. ••
  1. Utiliza energías renovables, siempre son la mejor opción de eficiencia energética.
  2. No abuses de la climatización en casa, en invierno no más de 20 grados y en verano no menos de 24.
  3. Opta por la rehabilitación energética, soluciones que permitirán a tu casa un correcto aislamiento térmico tanto en verano como en invierno.
  4. A la hora de comprar aparatos eléctricos, revisa que tengan funciones de ahorro de energía y prográmalas.
  5. Sácale el máximo provecho a la luz natural para leer, escribir y trabajar.
  6. Apaga las luces siempre que salgas de la habitación.
  7. Apaga y desconecta todos los aparatos electrónicos siempre que no los estés utilizando.
  8. Cambia las bombillas de casa por unas de bajo consumo o tecnología LED, no te resistas, las bombillas incandescentes son cosa del pasado.
  9. No dejes cargando el móvil o el ordenador durante toda la noche.
  10. No compres por comprar, la elaboración de nuevos artículos requiere gran cantidad de energía. ••
  1. Utiliza el agua del grifo hábilmente, no dejes que el agua corra mientras no la estés usando.
  2. Utiliza un recipiente lleno de agua para lavar los alimentos o para descongelarlos.
  3. No consumas agua embotellada, esta industria consume mucha agua y genera muchos residuos.
  4. Usa la lavadora a carga completa y en frío.
  5. Consume más frutas y verduras que carne. Se necesita mucha agua para producir carne.
  6. Recicla, reduce y reutiliza. La creación de cada artículo nuevo requiere grandes cantidades de agua.
  7. Evita los productos con el símbolo: “tóxico/peligroso”.
  8. No laves el coche con manguera, utiliza un cubo y unos trapos. Si puedes opta por el lavado ecológico.
  9. Revisa cada 6 meses los grifos y cisternas de tu casa, evitarás fugas y gastos de agua innecesarios.
  10. Comparte toda la información que tengas sobre el cuidado del agua con tus conocidos. •••

martes, 16 de agosto de 2016

Los Bancos de Tiempo: una alternativa a la economía actual

portal copia

Un Banco de Tiempo (BDT) es una herramienta con la cual un grupo de personas puede crear una alternativa económica social. ¿Cómo? Intercambiando habilidades entre los miembros sin utilizar dinero, únicamente contabilizando las horas de servicio prestado y recibido: usando el tiempo como moneda de cambio. Es decir, un sistema de intercambio de servicios, conocimientos y cuidados por tiempo, en el que la unidad valorada es la hora, sea cual sea el tipo de intercambio.
Pongamos un ejemplo: Laura es profesora de inglés en paro y necesita pintar las paredes de su casa. Pablo es un estudiante universitario de Educación Primaria que necesita mejorar su nivel de inglés, así que recurre a Laura para que esta le ayude. Laura consigue un crédito de +5 horas en el Banco de Tiempo y Pablo de -5. Por otro lado está Andrés, que ha trabajado toda su vida como pintor y tiene un hijo que necesita clases de apoyo. Andrés recurre a Pablo para que ayude a su hijo y, a su vez, Laura recurre a Andrés para que le ayude a pintar las paredes de su casa.
En este ejemplo podemos ver que un BDT es una práctica basada en la colaboración, que fomenta las relaciones sociales, los principios de igualdad, la solidaridad o el altruismo, mediante el intercambio de experiencias, talentos o habilidades, sin que el dinero convencional llegue a participar en el proceso. Con esta ‘’nueva economía’’ se puede prosperar favoreciendo la creación de redes sociales basadas en la ayuda mutua y la solidaridad, creando un nuevo tipo de dinero para pagar a la gente por su ayuda a otras personas, valorando las contribuciones por igual y sacándole provecho a las habilidades de cada uno.
Todo el mundo puede formar parte de un BDT: da igual el sexo, la edad o la condición física que cada persona tenga. Todos tenemos habilidades que ofrecer y todos necesitamos ayuda en algún momento. Apostar por esta nueva forma de cooperar es apostar por el cambio social, dando la oportunidad a todos de ser donantes y receptores, es decir, fomentando la integración social. Todo lo contrario a lo que ocurre en el sistema económico actual.
¿Qué se puede intercambiar? El ejemplo anterior solo muestra tres de las habilidades que se pueden intercambiar en un BDT, pero estas son muy diversas. La página del Banco de Tiempo del Ayuntamiento de Madrid expone varios ejemplos reflejados por temáticas:
Atención a las personas: acompañamiento a niños/al al colegio, cuidar a personas mayores o acompañarlas al médico, realizar recados o gestiones, etc.
Cuidado del cuerpo y de la salud: masajes, relajación, cuidado del cabello, maquillaje, reflexología…
Tareas domésticas: cocinar, hacer la compra, pequeñas reparaciones del hogar (electricidad, fontanería, persianas…), cuidado de animales y plantas, etc.
Informática: asesoramiento informático, trabajos a ordenador, enseñar a navegar en Internet…
Idiomas: traducciones, conversación…
Formación: ayuda en los deberes, clases de música, pintura, dibujo, decoración, etc.
¿Cómo funcionan? Los Bancos de Tiempo funcionan de forma similar a un banco convencional: abres una cuenta de horas en un BDT y especificas los servicios y conocimientos que ofreces y los que esperas recibir. Cada vez que prestes un servicio, el Banco acumula horas en tu cuenta, que podrás canjear por otros servicios cuando los necesites.
¿Quieres participar? En la página Banco de Tiempo Online puedes encontrar tu BDT más cercano a través de este mapa, acercarte al establecimiento (o escribirles o llamarles), informarte e inscribirte. ¿Te animas a participar?
Yasmín Tárraga. Publicado el 13 abril, 2016 por Fundación Vida Sostenible
Fuentes y más información:


viernes, 13 de mayo de 2016

4 ejemplos de cómo pueden las monedas sociales mejorar los gobiernos locales

El Norte de Europa cuenta con una amplia experiencia en la implementación de monedas locales. La democratización de los servicios sociales, el apoyo a la pequeña y mediana empresa, la lucha contra la exclusión social y el respeto al medio ambiente son cuatro de los ejes a los que la implementación y el desarrollo de monedas sociales está ayudando a fortalecer. Estas son algunas de las experiencias.
Los Gobiernos Locales son un actor fundamental en la vida social, económica y política de las comunidades de toda Europa. Alrededor del 60% de las decisiones que se toman a nivel Europeo tienen un impacto directo en los municipios, provincias y regiones y en torno a un 70% - 80% de las inversiones públicas en Europa son realizadas por las autoridades Locales y Regionales. Estas dos cifras por sí solas son la prueba de la creciente importancia de los Gobiernos Regionales y Locales a nivel europeo, tanto en la economía mundial como en la vida ciudadana.
Ejemplos como el Makkie en Holanda, el SoNantes en Francia o el SpiceTime Credit en el Reino Unido o el E-Portemonnee son ejemplos de éxito que nos ayudan a hacernos una idea de cómo las monedas sociales pueden contribuir a dar soluciones a las distintas necesidades de los territorios. "Monedas comunitarias. Oportunidades y retos para los Gobiernos locales" es un informe publicado por el Ayuntamiento de Amsterdam, en él se explica cómo las monedas sociales pueden ayudar a:
  1. La democratización de servicios sociales y la mejora en la asistencia en los mismos
  2. El apoyo a las PYMES
  3. La reducción de la exclusión social y las desigualdades
  4. La reducción del impacto medioambiental y la promoción de conductas más responsables con el medio ambiente

La democratización de los servicios sociales

En años recientes las monedas han sido reconocidas como instrumentos de política pública por parte de los Gobiernos Locales. En la provisión de servicios públicos, las transacciones económicas son cada vez más preponderantes y la ciudadanía cada vez más se relaciona con estos servicios como consumidores que como ciudadanos activos, independientemente de que los servicios sean de ocio, educación o salud. Las monedas comunitarias especialmente diseñadas para esto pueden mudar las dinámicas de estas relaciones cada vez más monetizadas, dotándolas de nuevo de su sentido social.

Introducida en el año 2012 en la zona de Makassarsquare, en la región de Indische Buurt en Holanda, el Makkie es a la vez una moneda basada en tiempo y un sistema de fidelización. Recientemente extendida a una zona más amplia, la moneda está representada por billetes físicos, donde un Makkie equivale a una hora de servicio a la comunidad o de trabajo voluntario. Los Makkies pueden ser canjeados por productos, servicios, actividades de ocio o descuento en las tiendas locales.
El Makkie tiene como finalidad empoderar a los ciudadanos y ciudadanas para tomar parte activa en su comunidad y mejorar el bienestar de los residentes. Las actividades son concebidas y apoyadas por asociaciones de vecinos, instituciones de prestaciones sociales, organizaciones de profesionales y el Gobierno Local en respuesta a las necesidades manifestadas por los vecinos y vecinas e identificadas en investigaciones previas.

El apoyo a las pymes

Un sistema diversificado y orientado a las necesidades de las economías locales y regionales es esencial para una economía nacional sana. Las áreas comerciales que abarcan una rica mezcla de comercios locales, crean economías más resilientes a los cambios externos y más gratificantes, tanto para los residentes como para los visitantes. Cada vez más, estos comercios están satisfaciendo las necesidades de los consumidores relacionadas con las compras online, creando lo que se ha denominado "zonas comerciales virtuales" de comercios independientes, que contrarrestan a las grandes empresas de venta online como pueden ser Amazon o los grandes supermercados.

El SoNantes fue lanzada en abril de 2015, veinticuatro municipios de la región de Nantes se incluyeron en la moneda, pensada como un sistema comercial de crédito mutuo. El esquema es un sistema de tarjeta digital que permite a las PYMES (B2B - comercio a comercio) y a los ciudadanos (B2C- comercio a cliente) intercambiar bienes y servicios.
La moneda tiene como objetivo fortalecer la economía local (regional), implicando tanto a las PYMES como a los ciudadanos individuales. Más específicamente, el SoNantes apoya la economía local mediante el desarrollo del comercio local de bienes y servicios, contribuye a intercambios que sirven a la economía real, fomenta la solidaridad y contribuye al desarrollo sostenible mediante el fortalecimiento de circuitos cortos de comercialización y venta.

La reducción de la exclusión social

La exclusión de ciertos grupos de la vida social debilita las relaciones comunitarias. Las monedas diseñadas especialmente para este fin pueden ser utilizadas para dinamizar el tejido social y asegurar que todos los grupos de personas tengan las mismas posibilidades de implicarse a nivel comunitario.

"La cosa más interesante de los créditos de tiempo Spice es la gran diversidad de opciones que ofrecen. Se pueden utilizar en escuelas, en servicios sociales, fortaleciendo las relaciones comunitarias y fomentando las capacidades de la gente. Pueden funcionar en organizaciones grandes y pequeñas. Permiten realmente mejorar nuestras intervenciones". Claire Mattison, Ayuntamiento de Lancashire.
Spice, está apoyando a doce Autoridades Locales en Inglaterra para conducir y gestionar programas de puntos basado en Tiempo. Los puntos basados en Tiempo se utilizan para la provisión de servicios públicos básicos así como forma de apoyo al voluntariado y al sector comunitario en las localidades de implementación. Por ejemplo, en Haringey en Londres, la Autoridad Local está liderando un esquema de puntos basado en Tiempo que está integrado en los programas de prevención del abuso de alcohol y abuso de sustancias. Los ciudadanos que están en programas de recuperación se les da puntos basados en Tiempo si llevan a cabo voluntariado en proyectos de servicio a la comunidad, por ejemplo una clase de arte para otros usuarios. Los usuarios usan sus puntos para acceder a actividades sociales, de ocio, culturales y otros talleres incluidos en el esquema de intercambio de horas.
Tanto el ganar puntos como el gastarlos mejora la provisión del servicio así como la confianza de los usuarios, su salud, su bienestar y mejora su proceso de recuperación.

El fomento de conductas respetuosas con el medio ambiente

Rediseñar el dinero con objetivos ecológicos en mente, puede direccionar comportamientos y cambios en los patrones de consumo que ahorren energía, reduzcan los desperdicios o promuevan la producción de comida ecológica. Una moneda puede, por ejemplo, funcionar como un sistema de ahorro y recompensa donde los puntos ganados a través de actividades sostenibles medioambientalmente, como por ejemplo cambiar a un proveedor de energía renovable o llevar la basura doméstica al centro de reciclaje, acciones que pueden ser intercambiadas por diversos servicios públicos o por productos sostenibles. Otras monedas pueden movilizar inversiones en energías renovables, ya sea a nivel de hogar, de empresa o estado.

E-Portemonnee (monedero virtual) fue lanzada en el 2005 en la zona de Limburgo, Bélgica. Es un sistema electrónico de ahorro y gratificación. Los ciudadanos pueden ganar puntos realizando actividades ambientales sostenibles como el reciclaje. Pueden gastar sus puntos en productos sostenibles como por ejemplo bombillas de bajo consumo o servicios como la piscina municipal o el transporte público.
E-portemonnee es una herramienta desarrollada por Limburg.net. Limburg.net es la organización de recogida de basuras de la provincia de Limburgo que da servicio a los 44 municipios de la misma. Cada municipio puede elegir usar el e-Portemonnee como herramienta para sus políticas locales. Hay diez municipios que han implementado el E-portemonnee en sus comunidades. El deseo de Limburg.net es que haya más municipios participando activamente y que empiecen a utilizar el E-portemonnee como un instrumento de política ambiental.
Aquí, el informe completo:

domingo, 27 de marzo de 2016

Una Ética para la Sustentabilidad1, no para la sostenibilidad


1. La crisis ambiental es la crisis de un modelo económico, tecnológico y cultural que ha depredado la naturaleza y negado la diversidad cultural. Como resultado de una visión mecanicista del mundo que ignora los límites biofísicos de la naturaleza y los estilos de vida de las diferentes culturas. La crisis ambiental es una crisis social que desemboca en una crisis ecológica que acelera el calentamiento global del planeta y nos acerca a la autodestrucción. Este es un hecho antrópico y no natural.
2. El concepto de Sustentabilidad se basa en el reconocimiento de los límites y de las potencialidades de la naturaleza. El concepto de Sustentabilidad promueve una nueva alianza naturaleza-cultura fundando una nueva economía (más bien Ecosimía), reorientando los potenciales de la ciencia y la tecnología hacia el Sustento de los seres vivos promoviendo los Recursos renovables del planeta y construyendo una nueva cultura política fundada en una ética que garantice, en valores, creencias, sentimientos y saberes, las formas de habitar el planeta Tierra.
3 El discurso de la "sostenibilidad" parte de una idea equívoca, pues pretende realizar sus objetivos “sosteniendo” el mito desarrollista, promoviendo la falacia de un crecimiento económico sostenible sobre la naturaleza limitada del planeta. Los principios del desarrollo sostenible parten del pensamiento unicista que tiene la percepción del mundo como "una sola tierra" con un "futuro común" para la humanidad; orientan la nueva geopolítica en los que pueden "pensar globalmente y actuar localmente". Hasta la Cumbre de Río en 1992 se coincidía en el "principio de precaución" para conservar la vida ante la falta de certezas del conocimiento científico y el exceso de imperativos tecnológicos y económicos; Se pretendía promover la responsabilidad colectiva, la equidad social, la justicia ambiental y la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras. Sin embargo, estos preceptos, impulsados desde los países desarrollados y traducidos en el concepto del "desarrollo sostenible", desde su difusión en la Cumbre de Río, no se han traducido en una ética que reoriente los procesos económicos y políticos hacia un nuevo reconocimiento social y hacia formas que garanticen el Sustento en la producción y de vida.
4. La Ética para la Sustentabilidad promueve la gestión participativa de los bienes y servicios ambientales de la humanidad para el bien común; la coexistencia de derechos colectivos e individuales; la satisfacción de necesidades básicas, realizaciones personales y aspiraciones culturales de los diferentes grupos sociales.
La ética se tiene que transmutar en una ética política basada en la Biodiversidad, en todos los ámbitos. En la dicotomía entre la razón pura y la razón práctica, de la disyuntiva entre el interés y los valores, la sociedad necesita desplazarse hacia una economía de conocimiento ético que inspire a la Equidad entre los seres humanos y estos con la naturaleza. La Ética para la Sustentabilidad plantea la necesaria reconciliación entre la razón y la conciencia, de manera que los seres humanos alcancemos un nuevo estadio de autonomía y control sobre nuestros modos de vida, haciéndonos responsables de nuestros actos, sea hacia sí, hacia los demás y hacia la naturaleza en la perspectiva de lo que beneficia a la humanidad y lo que no. La Ética para la Sustentabilidad es la ética de la diversidad donde se conjuga el ethos2 de diversas culturas. Es una ética radical porque va a la raíz de la crisis ambiental para remover todos los cimientos filosóficos, culturales, políticos y sociales de esta civilización hegemónica, homogeneizante, jerárquica, despilfarradora, sojuzgadora y excluyente. Es una ética para el re_encantamiento y la re_erotización del mundo, donde el deseo de vivir reafirma el poder de la imaginación, la creatividad y la capacidad del ser humano para transgredir irracionalidades represivas, para indagar por lo desconocido, para pensar lo impensado, para construir el porvenir de una sociedad convivencial y sustentable y para avanzar hacia estilos de vida inspirados en la frugalidad, el pluralismo y la armonía en la diversidad. La Ética para la Sustentabilidad aporta una nueva filosofía capaz de comprender las complejas interacciones entre la sociedad y la naturaleza. La interrelación y la interdependencia enlaza los vínculos indisolubles de un mundo interconectado de procesos ecológicos, culturales, tecnológicos, económicos y sociales. Cambia la percepción del mundo basada en un pensamiento único y unidimensional, por un pensamiento de la complejidad. La Ética para la Sustentabilidad se nutre de un conjunto de preceptos, principios y propuestas para reorientar los comportamientos individuales y colectivos, así como las acciones públicas y privadas orientadas hacia la Sustentabilidad.
1Los países del Tercer mundo necesitan Sustentarse. Los países ricos quieren sostenerse.
2 Conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad

sábado, 13 de febrero de 2016

Economistas que pierden el norte atacando las políticas "del cambio"

Desde que nació Podemos y se vislumbró que se ponían seriamente en cuestión las políticas que provocaron la crisis y que han convertido a España en el país donde más crece la desigualdad, los ataques a quienes defendemos alternativas económicas han arreciado.
El común denominador de todos ellos es que una eventual victoria electoral de Podemos y sus aliados llevaría consigo todo tipo de males porque sus propuestas económicas son peligrosas y descabelladas.
Como es lógico, los economistas tienen un lugar privilegiado en esa batalla y los medios conceden un lugar destacado a los que están dispuestos o lanzar dardos contra las políticas “del cambio”.
Uno de los economistas que se presta con más ahínco a esa cruzada es José Carlos Díez.
Hace unos días ha vuelto de nuevo a la carga en el diario El País con un artículo titulado Ley de Gresham en el que critica la propuesta de Barcelona en Común y Compromís dirigida a crear una moneda local.
En la línea de vincular cualquier tipo de propuesta alternativa con el caos, en su artículo afirma que la creación de esas monedas “tendría un impacto muy negativo en el exterior y nos afectaría a todos los españoles” y que “por el bien de los barceloneses, valencianos y españoles esperemos que estas monedas no entren en vigor”.
Los argumentos (si es que se pueden llamar así) que utiliza Díez para asustar con esa propuesta son tan malos y equivocados que creo que solo caben dos posibilidades: o escribe sin saber lo que dice o conscientemente manipula hechos y saberes para sembrar animadversión hacia la gente que defiende o vota lo que a él no le gusta.
Por un lado, Díez comete graves errores en relación con la naturaleza y puesta en marcha de estas monedas. Por ejemplo:
Introduce en el mismo saco conceptos monetarios diferentes y que, por tanto, tienen experiencias y efectos muy distintos. No matiza las grandes diferencias que existen entre las monedas sociales respaldadas en moneda legal y las que se basan en el crédito mutuo. Confunde incluso la naturaleza material de la moneda de la que habla al calificarla como metálica. Y tampoco tiene en cuenta las diferencias que hay entre el dinero metálico (hoy prácticamente inexistente), el dinero convencional actual (bancario o financiero sin respaldo alguno), el dinero respaldado por bienes o el basado en sistemas que pueden ser muy diferentes como por ejemplo las criptomonedas. Sin saber exactamente de qué tipo sería la moneda barcelonesa, no se pueden sacar las conclusiones que saca Díez.
Pasa por alto que hoy día funcionan en el mundo más de 4.000 experiencias de monedas o sistema monetarios alternativos al del dinero convencional en 30 o 40 países. Tampoco menciona Díez que hay experiencias (muy exitosas) de monedas locales, como las que podrían poner en marcha Barcelona en Común o Compromís, en ciudades como Bristol, Nantes, Toulouse, Nápoles e incluso la muy exitosa promovida por el Banco Palmas en Fortaleza (Brasil). Y al achacar la propuesta y sus males a las políticas que promueven el cambio muestra también un enorme desconocimiento, o mala fe, puesto que confunde a la gente al mezclar las monedas sociales con las monedas paralelas (Tax Anticipated Notes) que están siendo recomendadas a Grecia para que las utilice como hizo Arnold Schwarzenegger en 2010 en California, cuando era Gobernador del Partido Republicano).
José Carlos Díez se refiere a la propuesta de Barcelona en Común y Compromís como si fuera una ocurrencia más de Podemos y así oculta o desconoce que este tipo de propuestas tienen su origen en la teoría del dinero libre de Silvio Gesell, un economista alemán a quien John Maynard Keynes dedicó tres páginas en su obra cumbre “Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero” y en la que dejó escrito que “el porvenir aprenderá más de Gesell que de Marx”, mencionando también su idea del dinero sellado (conocido también como oxidación del dinero), y que recibió la aprobación nada menos que del profesor Irvin Fisher”, uno de los más grandes economistas norteamericanos..
En esa línea, Díez también parece desconocer, u ocultarle a sus lectores, que las propuestas de creación y puesta en marcha de nuevos tipos de sistemas monetarios y, en concreto, de emisión de monedas alternativas, tiene tras de sí docenas de obras teóricas escritas por académicos reconocidos en todo el mundo y que trabajan en muchas de las universidades y centros de investigación más importantes del planeta.
También falsea Díez la realidad cuando afirma que estas propuestas son “experimentos monetarios que siempre han acabado en desastre”. Si de verdad fuese así, si esa afirmación tan tajante de Díez fuese cierta: ¿habría reconocido la Asamblea francesa la posibilidad de crear “monedas locales complementarias” en su reciente Ley de Economía Social y Solidaria (en su artículo 16 que puede leerse aquí: http://bit.ly/1Jt7kww)? Lamento decirlo así pero esa opinión de Díez es una falsedad impropia de una persona seria y rigurosa.
En el plano de la teoría económica que tiene que ver con la circulación de monedas complementarias, locales, sociales, etc. el artículo de José Carlos Díez también contiene o se basa en errores de bulto. Los más importantes son los siguientes:
Las monedas alternativas (sea del tipo concreto que sean) como la que se propone emitir Barcelona en Común no se emiten con el propósito de monetizar el déficit. Y, en la mayoría de los casos, ni siquiera podrían monetizarlo al tener pleno respaldo en bienes o al basarse en crédito mutuo.
Cuando se habla de este tipo de “monedas” (complementarias, locales, sociales…) no se hace referencia a las piezas metálicas y a los billetes (por extensión). Por tanto, su creación no implica una doble circulación metálica, como dice Díez.
Lo interesante de estas monedas y lo que Díez no ha entendido en absoluto es que no es verdad que “compitan” con el euro, en nuestro caso (y que entonces nunca serían preferidas a este, en su opinión) sino que lo “complementan”. Es decir, que llegan a donde no llega el euro.
Por las razones anteriores, a la circulación de este tipo de “monedas” no le es de aplicación la ley de Gresham. Es más, lo que indica la experiencia es que, precisamente porque llegan a donde no llega el euro (es decir al bolsillo donde no hay euros o donde hay euros insuficientes) lo que ocurre es que son especialmente bien deseadas, hasta el punto de que los comerciantes incluso hacen descuentos si se paga con ellas (justo porque gracias a ellas pueden tener un ingreso adicional que de otro modo no tendrían).
Para colmo, Díez se equivoca cuando dice que según la Ley de Gresham “la moneda buena es preferida a la mala”. Es justo lo contrario. Lo que Sir Thomas Gresham dijo en el siglo XVI es que la moneda de menor valor intrínseco tiende a desplazar a la de mayor mayor. Es al revés de lo que dice Díez: según Gresham, es la moneda mala la que desplaza a la buena.
Díez cae en un error muy propio de los economistas que desconocen la naturaleza real del dinero y dice que la circulación de mayor cantidad de moneda crea inflación per se. La creación de dinero no siempre crea inflación. En Estados Unidos, se creó en 2008 más dinero (817.904. millones de dólares) que el que se creó en los sesenta y tres años anteriores (desde 1945 a 2008, 821.585 millones de dólares) y de enero de 2008 a septiembre de 2014 se creó 3,91 veces más que desde 1945 a 2008. Si fuese cierta la tesis de Díez debería haberse provocado una inflación gigantesca.
No fue así porque para que un incremento de los medios de pago cree inflación a) deben llegar a la economía; b) deben gastarse en bienes y servicios y c) debe haber oferta insuficiente e imposibilidad de aumentarla.
La idea de las monedas complementarias es, precisamente, contribuir a que pueda realizarse oferta real y potencial que ahora no se realiza. Por tanto, no solo no crean inflación sino que, por el contrario, contribuyen a eliminar el paro y dinamizar los recursos infrautilizados.
También parece mentira que Díez desconozca que es materialmente imposible que medios de pago plenamente respaldados generan inflación. Sobre todo, cuando se trata, como en la mayoría de las llamadas monedas sociales, de sistemas basados en el crédito mutuo en donde los saldos negativos se compensan con los positivos.
Y más sorprendente aún es que Díez no se percate de que lo que realmente crea inflación es el dinero que los bancos crean ex nihilo, es decir, de la nada, como decía el Premio Nobel de Economía Maurice Allais, y los intereses que lleva consigo.
Por último, José Carlos Díez parece no estar al tanto, u oculta que lo está, de propuestas más recientes de creación de monedas complementarias que se están haciendo en ámbitos tan poco sospechosos como el Banco Central Europeo o el Instituto Veblen y que son defendidas por economistas de todas las tendencias ideológicas. Incluso el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, ha reconocido que se plantea la creación de una moneda complementaria en Grecia. Es verdad que la casuística (como ya he dicho más arriba) es variada y que se trata de propuestas que comportan problemas importantes que hay que resolver (¿cuál no?) pero basta saber de ellas para deducir que propuestas como las de Barcelona en Común o Compromís no son, como dice Díez, una locura de extremistas peligrosos.
En definitiva, bien sea por error, por desconocimiento o por cualquier otra razón que no me atrevo a aventurar, lo cierto es que José Carlos Díez vuelve a confundir a sus lectores. Una cosa es que cada uno tengamos ideas diferentes y las expongamos para tratar de influir en la sociedad y otra lanzar cruzadas sin miramientos, como hace desde hace tiempo este economista, contra todos los que no piensan como él. Y, sobre todo, hacerlo con soberbia y descalificación a diestro y siniestro.
No hace falta que diga a los lectores de este artículo que las televisiones y demás medios que convocan a menudo a José Carlos Díez para que exponga ideas como las que he criticado no me van a llamar a mí para que pueda rebatírselas en directo y cara a cara. Por tanto, solicito que divulguen al máximo este artículo y todos los que le lleguen criticando las propuestas neoliberales.

viernes, 9 de octubre de 2015

Monedas sociales tras las últimas elecciones.

Por Miguel Yasuyuki Hirota, experto en monedas sociales

El 24-M ha generado un cambio histórico en muchísimos ayuntamientos y distintas comunidades autónomas, también desde el punto de vista de monedas sociales: entre los partidos que han ganado, Barcelona en Comú, Compromís en Comunidad Valenciana y PSOE en Olivenza (Badajoz) han prometido la puesta en marcha de monedas sociales. Es probable que otros municipios muestren interés a medida que salgan más noticias sobre la puesta en marcha y me gustaría ofrecer mi propio punto de vista para la mejor implementación de monedas.
Ya en mi post en febrero presenté a qué nivel funciona mejor cada modelo de moneda social, pero quisiera añadir algunos comentarios más:
  • En caso de grandes ciudades, por ejemplo Barcelona, se podría emitir una moneda social pagable para el transporte público (metro y/o autobús).
  • El modelo brasileño de bancos de desarrollo comunitario podrá funcionar en algunos barrios / municipios con alto nivel de cohesión social, aunque hoy en día es muy complicado establecer nueva institución financiera.
  • Durante la crisis de 2001-2002, muchas provincias argentinas emitieron sus propios bonos (ejemplo: Patacón en la Provincia de Buenos Aires) para financiarse y funcionaron bastante bien (véase aquí para ver la eficacia de tales cuasimonedas provinciales).
  • En cuanto a la oxidación, recomendaría implementarla sólo en caso de que se teme a la acumulación de monedas sociales y/o que quiere utilizarla para bajar tasa de interés (ej.: Chiemgauer). En general, no vale la pena introducirla para el modelo LETS y bancos del tiempo.
Una vez que elijan un modelo de moneda social, se hace necesario diseñarla de modo a atender las necesidades insatisfechas por aprovechar recursos locales, ya que las monedas sociales son básicamente una herramienta para fortalecer una economía autosuficiente: Mis posts de octubre y noviembre del año pasado trataron de descubrir cuáles recursos existen en la comunidad y cómo aprovecharlos para la puesta en marcha exitosa de monedas sociales, pero un concepto imprescindible es que las monedas sociales son una herramienta para construir una economía local / regional más orientada para la autosuficiencia, sustituyendo productos y servicios importados con los localmente producidos.
Otra cosa fundamental es el diseño y el marketing de monedas sociales en que el proceso participativo es fundamental: allí cada grupo de participantes presenta sus intereses y expectativas en la moneda social y se realizan varias reuniones para coordinarlos. A continuación mostraré lo típico que espera cada grupo:
  • Comercios locales y PyMEs: atracción de nuevos clientes y fidelización de clientes existentes, aumento de facturación y acceso a préstamos con menor tasa de interés o sin ningún interés.
  • Consumidores: donación de parte de su consumo a asociaciones locales (Chiemgauer), aumento de su poder adquisitivo (Sol-Violette), creación de un fondo destinado a invertir en proyectos locales con euro depositado.
  • Prosumidores (LETS / Clubes de Trueque): facilidad de realizar compraventas de bienes y/o servicios pese a su ingreso limitado en euro, capacitación técnica con posibilidades de conseguir empleo formal.
  • Asociaciones: ingreso adicional (Chiemgauer)
  • Ayuntamientos: realización de algunos objetivos socioeconómicos, tales como reducción de pobreza, inclusión social y desarrollo económico.
En breve, es fundamental que la moneda social ofrezca ventajas a todos los actores involucrados para serle atractiva. Hay otros aspectos más a pensar, pero lo que he escrito es lo más importante.